Audaces versus indecisos

Audaces versus indecisos

Juan Antonio Palacios Escobar

Tomar decisiones y tener iniciativas puede ser un ejercicio fácil si se tienen las ideas claras y la firme decisión de llevarlas  cabo, pero una angustia si ante cualquier detalle sin importancia nos mostramos llenos de indecisión y sin ser capaces de dar respuesta  a los problemas que nos encontramos en el camino.

No nos olvidemos, que en muchas ocasiones la gente está pendiente de  lo que pensamos y lo que hacemos, hay discursos que tienen una épica, una estética y una ética, que se hacen más difíciles y problemáticos en una sociedad de pluralidades y diversidades.

 Hay políticos capaces de seducir a los intelectuales, y hombres y mujeres de lo público  que se dejan conquistar por quienes creen tener razón en todo, y se mueven entre lo exagerado y lo aparatoso, el dolor y la represión, la aceptación y el rechazo.

Desde nuestra audacia  debemos apartarnos y alejarnos de los malos recuerdos, marchar con tranquilidad y firmeza, cargando con nuestras propias mochilas, desarrollando iniciativas positivas, asumiendo nuestras responsabilidades y expresando nuestros sentimientos con ternura y dulzura.

 Ni desde la audacia ni desde la indecisión hemos de ofuscarnos ni enfadarnos, entre equilibrios y vértigos, discusiones y controversias, doblados y desdoblados, rugidos y mugidos, malentendidos y equivocaciones, hemos de empeñarnos en recuperar aquello que ya no existe.

Las primeras impresiones pueden engañarnos, y no debemos dejarnos llevar y manipular y ser los culpables de conflictos que no tienen nada que ver con nosotros, o montar escandaleras en lugar de tener la habilidad de negociar sin ruidos.

Hacernos las preguntas adecuadas y nuestro espíritu optimista nos facilita el camino, ayudándonos a resolver los problemas con eficacia, si sabemos  escuchar primero  y hablar después para evitar meter la pata. Dudamos demasiado y no podemos entender que nuestro valor como personas   es independiente de nuestros logros.

En el mundo que nos ha tocado vivir la libertad de expresión está en peligro. Los populismos nos han hecho creer que tienen eslóganes para todo y soluciones fáciles para problemas complejos., y ese lenguaje ha calado, desprestigiando la POLÍTICA y el ESFUERZO con mayúsculas.

Vivimos inmersos en una falsa realidad, en la que las alabanzas nunca son suficientes y las críticas siempre son excesivas., lo que nos debe obligar a ampliar nuestra mirada, confiar en nosotros y no conformarnos. Hemos de evitar juicios y prejuicios innecesarios., confiar en nuestras posibilidades, entre nuestro olfato y nuestras posibilidades.

A veces no nos damos cuenta del daño que podemos hacer con nuestras palabras, con nuestras erróneas previsiones y horrorosos presagios, con el mezclarlo todo y no tener las agallas de afrontar los problemas de cara, para terminar dándoles la espalda.

Hemos de poner en nuestra relación con los demás, las cosas claras, ser abiertos y flexibles, y no encerrarnos  en posiciones numantinas, sin exasperaciones ni irritaciones, que nuestro encanto nos puede abrir muchas puertas y que hemos de tener la habilidad de poner en armonía elementos contradictorios.

Si nos adelantamos con nuestras iniciativas, se abrirán las puertas ante nosotros, y entre lo atractivo y lo sugestivo, disfrutaremos de nuestro presente, sin miradas hacia atrás ni especulaciones hacia adelante.

                           Juan Antonio Palacios Escobar           

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