Máquinas y artilugios

Mar, 11/02/2020 - 20:34
Juan Antonio Palacios Escobar 

Tal vez uno de los hombres más creativos de la historia de la humanidad haya sido el genial Leonardo da Vinci, ya que sus aportes científicos y artilugios han sido esenciales. Desde su máquina voladora hasta su vehículo blindado pasando por el equipo de buceo, el puente o la grúa giratoria han funcionado y han sido de gran utilidad para el desarrollo posterior.

 La idea de una máquina simple es tan antigua como la de la humanidad, pero si tuviéramos que colocar un origen quizás deberíamos hacerlo con el filósofo griego Arquímedes alrededor del siglo tercero antes de Cristo, que estudió las máquinas simples, como la palanca, la polea o el tornillo.

Sin embargo, no es hasta el siglo XVII, en el que el famoso matemático escocés John Napier, distinguido por la invención de los logaritmos que desarrollo un ingenioso dispositivo mecánico que utilizando unos palitos con números impresos permitía realizar operaciones de multiplicación y división.

Desde entonces hasta nuestros días, ha transcurrido mucho tiempo, pero cada vez de manera más rápida, hemos pasado de la etapa en la que nuestra voz o nuestros escritos eran la forma de comunicarnos con los otros, a través de los periódicos y libros hasta el telégrafo, el teléfono, la radio, la televisión o internet.

Y a lo largo de nuestra historia reciente, hemos pasado de la etapa oral a la analógica  saltando a la digital en la que nos encontramos. Estamos rodeados de máquinas y artilugios. Solo basta entrar en muchos de nuestros hogares para comprobar nuestra dependencia.

¿Qué haríamos nosotros sin nuestra vitrocerámica , nuestra lavadora, secadora, lavavajillas , sin el exprimidor , la cafetera eléctrica , el horno, el microondas , la batidora , la aspiradora, la plancha , el aire acondicionado, el móvil, el ordenador , el plasma de muchas pulgadas, la tableta , el equipo de música, el despertador, el reloj digital y otros menesteres?

Si en algún momento se nos ha ido la luz, por causas internas o externas nos hemos visto impotentes, desasistidos, incapaces de dar un paso a derechas, en una especie de lamento que no se arregla hasta que de nuevo se restablece el fluido eléctrico.

Nuestra dependencia es total, nuestra indefensión increíble, y con frecuencia lo podemos comprobar cuando vemos que olvidamos una clave, se cae el sistema nos cambian el software o sufrimos un ciberataque que invalida nuestra organización  y en muchos casos nos piden un rescate millonario, las mafias que a esto se dedican.

Todo apunta que vamos hacia una sociedad de robots y en la que domine en todos nuestros diseños, programaciones y actuaciones la inteligencia artificial. Quizás tengamos que hacernos dos preguntas, ¿Estamos gobernados por los robots, las máquinas y los artilugios? ¿Nos han invadido y no nos hemos dado cuenta?

Si fuera así también deberíamos cuestionarnos ¿Qué grado de responsabilidad podemos exigirle a este tipo de seres robotizados? ¿Cómo podemos juzgar la actuación de los mismos? En los momentos que estamos viviendo ¿Cuál es el grado de interdependencia entre la tecnología y la política?

Es posible que ya estemos siendo gobernados por estos seres y no seamos conscientes de ello, y muchas veces no es que seamos rehenes de la nostalgia ni unos amantes del pasado, pero todo apunta que nos gustaría volver a los orígenes. ¿O no?

 

Comentarios Disqus