Se vende todo

Se vende todo

Juan Antonio Palacios Escobar

Todo se compra, se vende y se cambia. Nuestra sociedad es un puro mercado, nuestro andar por el mundo transcurre entre grandes bazares, enormes zocos e impresionantes Centros Comerciales. Pero hemos de reconocer que hay expresiones que se han puesto de moda “te lo compro” “se vende bien” “vamos a dar un cambiazo a todo”

Veamos si no, asomémonos a los balcones de la actualidad y nos encontraremos todo tipo de situaciones y personajes, desde los que les gusta fabricar realidades cerradas en los que solo quepan ellos hasta los que prefieren una sociedad abierta, sin murallas ni fronteras.

Como todo está en venta, hay que valorar más la honradez y la dignidad, dos valores que escasean y que aunque las mafias se empeñen no hay dinero para comprarlos, por fuertes vientos de propaganda pongan en marcha quienes manejan los hilos o los poderes en la sombra.

Nuestra ignorancia nos hace ser osados y atrevidos, y no valorar aquello que no está en venta, por abundante publicidad que nos metan por los sentidos para seducirnos o embotarnos, y perder nuestra razón y nuestro sitio. Hemos de saber estar en el lugar que nos corresponde por excesivas tentaciones que nos surjan en el camino,

Aquellos que son prisioneros de los lujos y los oropeles , los que son fáciles presas del tener y no del ser, aquellos que están dispuestos siempre a venderse al mejor postor , que se apuntan siempre con los que ganan , y solo se mueven a los clarines de los tesoros y triunfos, los que van a sus trajines y manejos.

Los hay que andan siempre a la caza de todo lo que se mueve en el mercado , da lo mismo que sean solares , fábricas o personas , y estos buitres especuladores aprovechan por una parte las necesidades y por otra las deudas, para hacer negocio.

Hay quienes intentan comprar años de vida , sin saber añadir vida a los años, proyectan lo que no saben si ocurrirá , reclaman lo que nunca llega , y pagan para evitar que la gente tenga lo que les pertenece, en un pregón constante en el que cantan todo aquello que no tienen intención de cumplir jamás.

Llegado este momento puedo afirmar que a lo largo y ancho de mis periplos por este mundo, recorriendo 48 países, he de confesarles que desmiento lo que dije al principio de este artículo, ni todo se compra, ni todo se vende, ni todo se cambia.

No piensen que esta afirmación es un ejercicio de buenismo o un recurso literario para dejarles a ustedes buen sabor de boca. No, créanme, apuesto por el ser humano. Nadie niega que haya gente mala y corrupta, que se venden mal y miserablemente.

Pero reconozcan conmigo que hay cosas que por mucho dinero que alguien tenga, no puede comprar ni vender. Creen que merece la pena sacrificar nuestra salud con el fin de acumular riqueza a toda costa, pues NO. Serían ustedes capaces de perder el amor de su vida a cambio de tener más, pues NO.

Tampoco la felicidad está en tener, sino en VIVIR o dejaremos de ser íntegros, tener el respeto de los otros, ser más inteligentes o mantener una actitud ética, gozar de una paz mental o disfrutar de una buena educación, como diría León Tolstoi “regalar una sonrisa verdadera·”.

Son tantas y tantas cosas que no están en venta, que merece la pena poder mirar con limpieza, y saber mantener la vergüenza y la decencia

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