Esperanza Pérez Felices

O todos o ninguno

Cuando hace unos días vi, leí y escuché las informaciones sobre la reunión de lo que podemos llamar lobby del Corredor Mediterráneo, sentí una cierta envidia sana por el compromiso de gentes de distintas comunidades, ciudades y pueblos con un único proyecto que entienden importante, prioritario, para su competitividad como territorios.

O todos o ninguno

Cuando hace unos días vi, leí y escuché las informaciones sobre la reunión de lo que podemos llamar lobby del Corredor Mediterráneo, sentí una cierta envidia sana por el compromiso de gentes de distintas comunidades, ciudades y pueblos con un único proyecto que entienden importante, prioritario, para su competitividad como territorios.

O todos o ninguno

Cuando hace unos días vi, leí y escuché las informaciones sobre la reunión de lo que podemos llamar lobby del Corredor Mediterráneo, sentí una cierta envidia sana por el compromiso de gentes de distintas comunidades, ciudades y pueblos con un único proyecto que entienden importante, prioritario, para su competitividad como territorios.