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Los dos principales partidos acuerdan que las elecciones sean el 2 de marzo si no logran formar gobierno

Lun, 09/12/2019 - 16:38


Los dos principales partidos de Israel han acordado este lunes que las nuevas elecciones generales se celebren el 2 de marzo de 2020 en caso de que no logren un acuerdo para un gobierno de unidad antes de la medianoche del miércoles.

Ambas formaciones, las más votadas en las elecciones de abril y septiembre, iniciarán este mismo lunes sus conversaciones para aprobar la legislación necesaria para fijar la fecha de la votación, según ha informado el diario local 'The Jerusalem Post'.

En caso de que no haya acuerdo para la formación de gobierno, se fija automáticamente el 10 de marzo como fecha de la votación, coincidiendo con la festividad del Purim, a menos que se apruebe una legislación especial para elegir otro día.

En la noche del sábado ambos partidos pactaron que las elecciones fueran el 3 de marzo, pero más tarde salió a la luz que ese día se celebra el homenaje al Soldado Desconocido, por lo que la organización Yad Labanim y varios ministros protestaron. Entonces surgió el 24 de marzo como opción del Likud y el 25 de febrero por Azul y Blanco.

Tras una reunión entre ambas formaciones, acordaron celebrar elecciones un lunes en contra de la tradición, que hasta ahora se establecía en martes. Así surgen las fechas del 16 de marzo (Likud) y 2 de marzo (Azul y Blanco).

En este sentido, el presidente del grupo parlamentario de Azul y Blanco, Avi Nissenkorn, ha recalcado que la formación "hará todos los esfuerzos hasta el último momento para evitar unas elecciones innecesarias".

"Hemos prometido al público que si (el primer ministro en funciones, Benjamin) Netanyahu impide la formación de un gobierno de unidad y nos vemos forzados a disolver el Parlamento, garantizaremos que las elecciones son lo antes posible", ha dicho. "Me alegra que el Likud y otras facciones hayan estado de acuerdo", ha resaltado.

El asesor legal del Parlamento israelí Eyal Yinon alertó el viernes de que el país "está en una profunda crisis política y constitucional, de un nivel no visto hasta ahora", tal y como recogió el diario 'Yedioth Ahronoth'. "No estoy seguro de cómo saldremos de ella", manifestó.

En este sentido, puntualizó que "obviamente serán necesarias enmiendas legislativas para la financiación, ya que las arcas de los partidos están vacías". "Mucho dinero gastado en las elecciones previas se ha ido por el sumidero. Las armas del Comité Electoral Central también están vacías", zanjó.

NO HABRÁ ROTACIÓN ENTRE GANTZ Y LAPID

Por otra parte, el 'número dos' de Azul y Blanco, Yair Lapid, ha anunciado durante la jornada un acuerdo en el seno de la formación para dejar de lado una rotación entre él y Gantz en el cargo de primer ministro en caso de que haya unas terceras elecciones.

Este acuerdo ha sido uno de los obstáculos para un acuerdo con el Likud, que pedía una rotación entre Gantz y Netnayahu, algo a lo que se ha opuesto firmemente Lapid, que había pactado a nivel interno esa rotación si Azul y Blanco ganaba las elecciones.

Lapid ha resaltado que Gantz será el único candidato de Azul y Blanco a primer ministro si se repiten nuevamente las elecciones, al tiempo que ha manifestado que el partido "aún espera que se puedan evitar".

"Si hay elecciones, hemos decidido que esta vezs no haya un acuerdo de rotación. Iremos juntos, todos nosotros, unidos como Azul y Blanco detrás de Benny Gantz, nuestro candidato a primer ministro", ha subrayado, según 'The Jerusalem Post'.

En este sentido, ha argumentado que la decisión ha sido adoptada "porque es lo mejor para el país" y ha negado haber entrado en política "para conseguir un trabajo".

Así, ha apuntado que Azul y Blanco tiene como principal tarea "liberar al país de Netanyahu", al tiempo que ha destacado que "lo importante son los resultados del informe PISA, el colapso de las salas de emergencia y los niños en refugios antiaéreos en los alrededores de Gaza".

Tanto Netanyahu como el líder de Azul y Blanco, Benjamin Gantz, ya han devuelto el mandato que les entregó el presidente, Reuven Rivlin, tras no poder formar una coalición en los 28 días con los que contaron cada uno de ellos para materializar sus esfuerzos.

El miércoles expira el plazo de 21 días para que algún parlamentario consiga el apoyo de 61 diputados --la mayoría de la Knesset-- para encabezar un gobierno. En caso contrario, el país celebrará sus terceras elecciones en menos de un año.
--EUROPA PRESS--
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