Juan Antonio palacios

Hablar con los demás

Vivimos en un mundo globalizado, en el que todo lo que decimos y hacemos lo subimos a las redes, a toda pastilla, procurando ser los primeros, y nos medimos con los demás por el número de visitas, aceptaciones, me gusta y otros perejiles, pero no levantamos las cabezas de nuestros móviles y hablamos con los demás, sin necesidad de ponerle emoticones ni enviarle mensajes, sino mirándole a los ojos.

Hablar con los demás

Vivimos en un mundo globalizado, en el que todo lo que decimos y hacemos lo subimos a las redes, a toda pastilla, procurando ser los primeros, y nos medimos con los demás por el número de visitas, aceptaciones, me gusta y otros perejiles, pero no levantamos las cabezas de nuestros móviles y hablamos con los demás, sin necesidad de ponerle emoticones ni enviarle mensajes, sino mirándole a los ojos.

Enredos y laberintos

Entre enredos y laberintos asistimos a la liturgia de esta precampaña, en medio de empujones y zancadillas para haber conseguido un puesto en las listas al Congreso y al Senado. Casi todos los partidos han decidido mantener las candidaturas del 28 de Abril, salvo excepciones que reafirmen más el poder de los aparatos políticos.

Enredos y laberintos

Entre enredos y laberintos asistimos a la liturgia de esta precampaña, en medio de empujones y zancadillas para haber conseguido un puesto en las listas al Congreso y al Senado. Casi todos los partidos han decidido mantener las candidaturas del 28 de Abril, salvo excepciones que reafirmen más el poder de los aparatos políticos.

Enredos y laberintos

Entre enredos y laberintos asistimos a la liturgia de esta precampaña, en medio de empujones y zancadillas para haber conseguido un puesto en las listas al Congreso y al Senado. Casi todos los partidos han decidido mantener las candidaturas del 28 de Abril, salvo excepciones que reafirmen más el poder de los aparatos políticos.

Previsiones y presagios

Cuando llegan unas elecciones, hay previsiones y presagios para todos los gustos. No solo podemos leerlas y estudiarlas desde el punto de vista sociológico o político , sino que todo tipo de profesionales dejan su impronta en encuestas, sondeos, estudios y barómetros, para decirnos que queremos y que no los españoles y españolas, qué y quienes preferimos que nos gobiernen y quiénes no, cuáles son nuestras expectativas económicas y de crecimiento.

Previsiones y presagios

Cuando llegan unas elecciones, hay previsiones y presagios para todos los gustos. No solo podemos leerlas y estudiarlas desde el punto de vista sociológico o político , sino que todo tipo de profesionales dejan su impronta en encuestas, sondeos, estudios y barómetros, para decirnos que queremos y que no los españoles y españolas, qué y quienes preferimos que nos gobiernen y quiénes no, cuáles son nuestras expectativas económicas y de crecimiento.

Previsiones y presagios

Cuando llegan unas elecciones, hay previsiones y presagios para todos los gustos. No solo podemos leerlas y estudiarlas desde el punto de vista sociológico o político , sino que todo tipo de profesionales dejan su impronta en encuestas, sondeos, estudios y barómetros, para decirnos que queremos y que no los españoles y españolas, qué y quienes preferimos que nos gobiernen y quiénes no, cuáles son nuestras expectativas económicas y de crecimiento.

Apaños y avíos

Dar la cara, de frente y por derecho es lo que debería imperar en la política, lejos de apaños y avíos, de trajines y tejemanejes., de cargos a dedo y blindajes técnicos, que se suponen que están en función de la valía y su rendimiento, cuando la realidad demuestran que están al servicio del mejor postor.


Ya está bien, de aquellos seres que se consideran imprescindibles y secuestran a los políticos de turno, convirtiéndolos en sus rehenes permanentes, manejos y manipulaciones, inundándolos de problemas, donde deberían plantear propuestas de solución.

Apaños y avíos

Dar la cara, de frente y por derecho es lo que debería imperar en la política, lejos de apaños y avíos, de trajines y tejemanejes., de cargos a dedo y blindajes técnicos, que se suponen que están en función de la valía y su rendimiento, cuando la realidad demuestran que están al servicio del mejor postor.


Ya está bien, de aquellos seres que se consideran imprescindibles y secuestran a los políticos de turno, convirtiéndolos en sus rehenes permanentes, manejos y manipulaciones, inundándolos de problemas, donde deberían plantear propuestas de solución.