Asaja destaca la importancia de la aplicación de las nuevas tecnologías al olivar

Jue, 13/02/2020 - 19:15
Asaja celebra una reunión sobre la utilización de drones en el olivar


La organización agraria Asaja Córdoba ha destacado este jueves la importancia de aplicar las nuevas tecnologías al olivar y ha puesto en valor que acercar la más moderna tecnología a este sector, a través del uso de drones, ha sido el objetivo en el que ha trabajado, durante dos años, el Grupo Operativo de Agricultura de Precisión con Drones Aplicado al Olivar, en el que junto a la organización agraria ha participado el centro Atlas, el Ifapa, el laboratorio Olivarum y la Universidad de Jaén (UJA).

Según ha indicado Asaja Córdoba en una nota, el secretario general de Asaja Córdoba, Rafael Navas, y el gerente y portavoz de Asaja Jaén, Luis Carlos Valero, antes de la presentación de los resultados, han afirmado que "las nuevas tecnologías han venido para quedarse".

"La agricultura de precisión ya existe y eso es un hecho" pero, sin embargo, "no existe en el olivar ni en los cítricos, cultivos leñosos de hoja permanente y, por tanto, la dificultad de sombreado hay que solventarla", motivo por el que "planteamos este proyecto pensando en el olivar", ha explicado el secretario general de Asaja Córdoba, Rafael Navas, durante la presentación de los resultados del Grupo Operativo de Agricultura de Precisión con Drones Aplicado al Olivar.

En este sentido, ha apuntado a que hay que "darle un trato preferencial a esta nueva herramienta, que supone el punto de partida para rentabilizar las explotaciones".

Por su parte, el responsable del Centro de Vuelos Atlas, Anastasio Sánchez, ha apuntado a que el trabajo realizado a través de los drones ha consistido en imágenes a través de sensores para poder llevar a cabo un análisis del estado del olivar.

De los vuelos con dron se encarga la Fundación Andaluza para el Desarrollo Aeroespacial (FADA-Catec), cuya primera tarea fue seleccionar los equipos técnicos adecuados, que consistieron en un dron comercial cuya autonomía y capacidades cumplen con los requisitos establecidos.

Los datos recogidos tras cada una de las campañas de vuelo se recopilaron y se enviaron a la Universidad de Jaén (UJA) para el análisis y la comparación con muestras foliares y de otro tipo recogidas y analizadas por el resto de los miembros del proyecto.

Según han explicado, para extraer información útil de estas imágenes ha sido necesaria la aplicación de ciertas técnicas del campo de la teledetección. Así, lo que se persigue es traducir la información digital que proporciona el sensor de la cámara a una magnitud física medible en otros procesos relacionados con la radiación solar y, de esta forma, comparar estas mediciones con las realizadas mediante otros instrumentos.

Además, al normalizarse la información recogida por el sensor, se puede realizar una comparativa directa entre diferentes imágenes, sea cual sea la hora, el día o las condiciones climatológicas con las que se tomaron. En definitiva, se necesita obtener el mapa de reflectancia del cultivo, y para ello desde la UJA trabajaron con los métodos para obtener las imágenes de radiancia calibradas a partir de las originales muestreadas en cada finca de olivos. A partir de estas, se obtuvieron las de reflectancia.

Una vez que las imágenes fueron corregidas y se obtuvo el mapa de reflectancia de cada una de ellas, se aplican diferentes algoritmos de segmentación de imagen para obtener la información de reflectancia de cada una de las plantas y para los diferentes canales (vector de reflectancias). Con estos vectores de reflectancias y los datos de laboratorio se calibrarán y validarán diferentes algoritmos de predicción de los parámetros de interés.

VARIABLES

Estas variables, como son la humedad del suelo, la maduración del fruto, el índice graso, entre otras, se han analizado a través de las muestras que se tomaron al mismo tiempo y en las mismas fincas que se volaron con los drones. De ellas, se encarga el laboratorio Olivarum, de la Fundación Caja Rural, y el Instituto de Formación Agraria y Pesquera de la Venta del Llano (Ifapa).

Desde el laboratorio Olivarum, los muestreos, tanto de hojas como de aceituna que se conservaron en bolsas de papel convenientemente etiquetadas y en nevera hasta su entrega en el laboratorio, se realizaron al mismo tiempo que los vuelos de drones.

Una vez en el laboratorio de Olivarum, las muestras se registraron y se secaron, trituraron y a cada una se le analizaron los siguientes parámetros: nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, sodio, manganeso, cobre, zinc y boro y se calcinaron.

En cuanto al Ifapa Venta del Llano, se tomaron muestras (dos kilos) de fruto del conjunto de los olivos que componen cada subparcela, y se estudiaron diferentes ítems, como el índice de madurez, que permite conocer el momento óptimo de recolección de la aceituna según la variedad, el peso medio, la relación pulpa hueso de la aceituna, la humedad o el contenido graso del fruto. Después se procedió a la extracción del aceite del fruto recolectado.


--EUROPA PRESS--
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